Objetivo-subjetivo
- Lectura

Una postura intermedia
Frente al objetivismo, que ubica el valor solo en las cosas, y al subjetivismo, que lo ubica solo en el sujeto, existe una tercera lectura: el valor aparece en la relación entre ambos. El objeto debe tener cualidades que den pie a su valoración, y el sujeto debe estar en situación de apreciarlas.
Ejemplo: una obra musical posee propiedades reales (armonía, ritmo, estructura) que no dependen del oyente; pero que se la juzgue valiosa requiere alguien que la escuche y la aprecie. Sin cualidades no hay base para valorar; sin sujeto, el valor no se actualiza.
Con este enfoque se explica a la vez por qué hay desacuerdos de valoración y por qué no todas las opiniones son igual de sólidas: algunas se apoyan mejor en las cualidades del objeto que otras.
Error típico
Reducir la postura a «un poco de cada una» sin precisar el mecanismo. Lo característico es la relación entre sujeto y objeto. Además, conviene distinguir esta síntesis de los extremos: si se dice que el valor existe en sí o que depende por completo del gusto, se está en una de las posturas puras.
Filosofía · UNAM · Área IV
Inscríbete para verla completa, con el resto del temario y los simulacros.
10 clases más en este tema
El próximo examen empieza a prepararse hoy
No dejes tu lugar al azar. Crea tu cuenta y arranca con el temario exacto de tu examen.